miércoles, 24 de febrero de 2016

Reporte n°1.



Estoy analizando fríamente la situación. Estoy contemplando los pros y los contras. Estoy mesurando los posibles daños, propios y colaterales a terceros, por transición. Estoy contabilizando las pérdidas materiales. Recapitalizando el patrimonio disperso a lo largo de tu inmueble. Estudiando los informes de tus amigas y confrontándolos con los dichos de tus vecinos. Estoy promediando el tiempo invertido de forma conjunta que pueda contabilizarse como valedero y bien vivido con el tiempo invertido en desencuentros o ausentismos. Estoy calculando las posibilidades que se abrirían ante la división y estableciendo el conjunto de ellas que realmente podrían ser favorables a esta entidad. Visualizando la fusión con otras firmas. Contemplando el nivel de productividad de las horas inactivas. Programando el sistema de solvencia del catering a partir de la fecha. Estoy imprimiendo las recomendaciones que envían los accionistas de la empresa y desechando los documentos que anteriormente representaron operaciones infructuosas. Previendo el riesgo de requiebre psicológico a mediano y largo plazo. Imaginando la interacción en algún meeting after office con la versión nueva y reluciente de tu antigua simpleza. Disfrutando la analogía con el sueño de un sol y de un mar y una vida peligrosa en el corto plazo. Armando collages de músicas y escritos en 3D que me dejen visitar los escenarios nunca recorridos. Deseando levemente que la escena sea más verdad en mi cabeza y en tu recuerdo que en la imagen que se deshace con el humo del cigarrillo o con las líneas rectas de un dibujo en la mesa o en los baños de los bares que no nos esperan otra vez ni nos sacuden contra el piso transpirados y con olor a madrugada interminable, siempre a deshora, siempre en curso contrario, siempre casuales, siempre intenso hasta que el cuerpo no lo aguanta, siempre perdiendo contacto con el resto, siempre con ojeras, siempre levantando el estandarte del no me importa, del seguí por favor, del ya no quiero verte, de volver a verte como de inmediato, como sin planearlo, como si estuviéramos de paso, como si no nos fuéramos a volver a encontrar, como no se debe, como pueden pocos, como no creo que olvidemos más aunque tantas formas a partir de hoy se nos ofrezcan para hacernos estrictamente felices. 
Estoy redactando el informe. Solemne. 

domingo, 6 de septiembre de 2015

Tres cuartos



Acaso el mundo está hecho de pequeñas conexiones, frágiles y continuas, de al menos tres o cuatro lazos. Acaso se puedan contar las personas que hemos conocido a lo largo de nuestra vida en tres o cuatro fotos de tres o cuatro gentes que han sido tres o cuatro veces las mismas personas. Que han vivido tres o cuatro veces a lo largo del tiempo eterno tres o cuatro vidas bastante diferentes entre sí pero tres o cuatro al fin. Que nos han dicho tres o cuatro palabras de una vez o en tres ocasiones, acaso cuatro. Acaso el tiempo no pueda medirse ya de otra forma que en tres o cuatro cuartos de tiempo. En vidas de terceros que son cercanos en tercer grado, dentro o fuera de nuestros cuartos. En cuartos que aún quedan del vino a medias o todo esparcido por el cuarto, ya perdido. Enlazado a cadenas de oraciones que se enlazan a cadenas de personas que se unen entre sí por grados de tres o cuatro vínculos que se repiten y repiten y repiten y repiten y repiten hasta el número que ya no es tres ni cuatro pero nos deja ver casi entre destellos de insights preciados y preciosos como los diamantes para siempre que todo está así de cerca y al alcance e infinitamente unido hasta la lejanía infinita por lazos de tres y lazos de cuatro.  






jueves, 30 de julio de 2015

Travesía 4




así como tampoco se espera que ganen, ni que les interese siquiera ese triunfo.

Con esa idea en la cabeza - idea bien agradecida que no hacía menos que rejuvenecerme- caminaba entre sillas buscando la última puerta que me sacara del olor a humedad y cigarrillo impregnado en ese antro, esquivando vasos a medio terminar y ceniceros y maní y mesas con notas escritas a mano en birome azul que decían que hay sentimientos que se guardan en algún lugar de nosotros y desde ahí se las ingenian para seguir largamente vivos a pesar de que muchas veces intentamos desterrarlos y al fin creemos que los hemos echado fuera de cada parte de nuestro cuerpo, tan implacables somos, y no hay forma de saber con certeza si lo hemos logrado o aún siguen ahí; sólo, como decís vos, a través de un abrazo que deje estela, la proximidad de los mundos saliendo de nuestras bocas, las voces en la escalera hasta que los destellos de las cinco y media cortan el aire, podemos notar que aún están y sentir si se refortalecen y nos van invadiendo otra vez como nos invade el pecho el calor de los buenos vinos.