viernes, 24 de marzo de 2023

Embalar.


Todo en un bolso. Quizá la mejor manera de acercarse al mundo. O escaparse del resto. Poner metódicamente, ordenadamente, previsoramente todo en un bolso. Papel, tinta, cámara de fotos, boletos de colectivo, libros, los amigos lejanos, dinero argentino, el barrio a la tarde, dinero extranjero, los proyectos futuros, toalla de viaje, el deseo, otros viajes, otro mar, otra arena, dentífrico, la cerveza artesanal de festejo de cumpleaños, las borracheras imperdonables, lo que nunca debió decirse, las uvas, el veintiséis de diciembre, los tatuajes, lo que nos salva, lo que nos deja de salvar, lo que falta, los eternos ausentes desde hace no tanto, las familias que no fueron, los amantes intercontinentales, los desayunos americanos, los alemanes, el huevo frito con café, los rituales del clan y las trece formas de incorporar alcohol a través de la sonrisa sin perder la elegancia.
Si miramos bien, si disponemos con inteligencia, todo, hasta el último saludo por un teléfono mudo, cabe en un solo bolso. Que no pesa tanto. Que casi no se siente al andar. Que se carga menos que con molestia con apego; a lo largo de las playas que sean, en el rincón del mundo que sea.

/2016

lunes, 15 de mayo de 2017

Android



En el bondi viaja un tipo
con el celular al caño
escucha propagandas
ofertas
resúmenes
desastres climatológicos
historias de treinta segundos
se mete en esos cuentos
se hace parte
los vivencia
los imagina, los lee, los proyecta
empatiza, se emociona
toca la pantalla
y todo se cierra.

No puedo evitar
notarlo,
todo lo que toca el tipo 
todo lo que toca el tipo 
todo lo que toca el tipo 
se desvanece,
y es que android es un gran sistema.

En el bondi viaja ese tipo.
Yo no le pido que baje el volumen
ni le digo lo poco que me importan sus noticias
ni sus historias,
quizá tiene algo para decir y no lo logra decir;
quizá se está anulando hasta lo imposible
(escuchar ofertas en un colectivo es lo imposible)
para no pensar más.

Quizá no es mal tipo
lo agarré en un día de mierda
para explicar lo inexplicable.
Quizá si le digo que baje el puto volumen
o no vuelva a mezclar las pastillas con alcohol
que es lo peor que le puede pasar
además de las casualidades
me ponga un dedo en la pantalla

y me desvanezca.



miércoles, 19 de abril de 2017

Lámpara de lava


Ahora necesito una lámpara de lava. Con parafina en el agua. Con luz que arda y caliente los resortes en el fondo y eleve, aunque sea una ilusión óptica, la cera blanca que se va, se va, se va, se va simple.

Qué tal, necesito una lámpara de lava. Salir a buscarla. Que me la vendan. Pedir relojes y que me den la lámpara. Pedir cualquier cosa y que me den la lámpara. Pedir deseos y que me den la lámpara.


Una lámpara y luces que intermitan. La excusa perfecta para volver a abrir la boca. La necesidad de cambiar de letras. De contar otras cosas distintas a las de siempre. La intención de salvarse debe estar en algún lado dentro de esa lámpara. Que tiñe de mañana o de noche las paredes de manos rojas y las ventanas de lluvia sepia. 



miércoles, 9 de noviembre de 2016

tres simples pasos


Nadie quiere métodos. Nadie quiere programas. Siempre es mejor ofrecer "5 formas de...", "2 alternativas sencillas para"... "Cómo separarse de una escritora en tres simples pasos".


El primer paso para separarse de una escritora es ante nada, conseguir una. No las abundan y a la vez hay demasiadas. Se hacen llamar, se autonombran, se materializan en la puerta de tu notebook como tales. Entonces termina siendo la insalvable búsqueda de una chica que escriba bien (algo símil a una escritora) en un mar de mujeres que sólo sienten lo que escriben o viceversa. Si esta tarea es difícil de cajón, inventemos el devenir inevitable de la premisa uno: enamorarla. A veces lleva tiempo. Indudablemente. Otras veces, puede uno ser cómplice de la suerte e ingresar a alguno de sus textos a través de la lujuria, el sexo atroz o la falta de credibilidad en la bondad humana o en el sistema educativo. Si este lapso va bien encaminado, se aconseja disfrutarlo. Al máximo. Puede que todo el resto del embrollo se resuma a eternas reberverancias en su cabeza (y en la propia) de este primer momento. Tips? Falta de consciencia colectiva respecto del ser, las simples cosas que todos ignoran, la conexión a través del lenguaje de la música, la siempre eficaz mecánica de ponerla un poco incómoda públicamente, un par de ácidos, mostrarle el lado bueno de las cosas que no lo son tanto, beber sin discreción, coger de forma anteriormente inabarcable y en el súmun agitar la bandera del te amo bajo el atenuante posterior de que en la cama todo vale. Hacerle bien. 

Paso dos. Ser creativo. Sea creativo con las vivencias. No menosprecie los hábitos como el parque, los cines, las muestras, las reuniones de amigos, los recitales, los viajes, más recitales, más amigos y más viajes a lugares con el sólo fin de drogarse un poco más, juntos. También puede uno ir más allá y proponer una relación abierta, de manera tal de que siempre exista la duda acerca de si verdaderamente nuestra atención está todo el tiempo con ella o... quizás no... Es válido llorar, es válido confesar, es válido tomar de la mano, es válido hacer cosas que jamás se harían con otra persona o en otra relación sólo con el fin de que ella crea que uno está profundamente enamorado y que no se anima a dar el paso. Pretender una personalidad conflictuada y en constante contradicción es también uno de los ejes del proyecto. No se desprecien las rutinas pero sí las dulzuras estúpidas como el te amo, te extrañé, no puedo estar sin vos, y demás porquerías que suelen abundar en cualquier relación estándar. Más vale tiéndase a demostrar eso; a sugerirlo más que a exteriorizarlo verbalmente. La chica decodificará el mensaje a nuestro favor e irá (desde el comienzo) llevando un diario de momentos, metódicamente ordenado y empapado de sus sentimientos respecto de las cosas vividas tanto juntos como cuando les toque estar separados. 
Paso tres. Ruptura. Si bien la ruptura nunca deja de estar en la puerta de salida con el farolito azul (cada vez que ella vaya a trabajar, por ejemplo, de maestra) tampoco ha de hacerse abuso del recurso. La cordialidad es fundamental. Pero sí debe haber momentos de insight en su propio depto, en su propia cama, en que uno dé a entender que ya no debe estar en esa relación. Sí, digaló para sí, que ella lo va a oir. Y automáticamente lo evitará. Vuelva cuantas veces necesite a través de la química ya formada del sexo y reconstruya desde donde dejó. Ojo. Construya hasta donde está dispuesto a perder, mi amigo. No juegue con fuego. Porque en todo caso, cuando las velas arden y ud. tira al aire que ya no quiere verla, cuando ella ya escribió todo lo que tuvo que escribir para sobrevivir los tres años a su lado y no morir de un terror ajeno a las películas menos livianas, cuando ud. piense que entonces la cereza del postre es sólo abandonarla y recordarla en sus textos hermoseados por su bella prosa, puede, digo, sólo digo, puede que se de cuenta que la manija no estaba tanto y siempre de su lado; que a lo mejor la está extrañando ahora, sí; que quizá no tolera la idea de verla escribir acerca de alguien más; que es posible que todo ese tiempo fuera en realidad lo que debió ser y ella realmente lo haya vivido más intensamente que ud. ... y ud. se quede masticando las cereza agria que quería ponerle a la torta y de repente ya no esté dejando a una escritora. Ni se esté separando. Ni remotamente aún... ni ... en el peor de los casos... siquiera haya comenzado el proceso.  

jueves, 16 de junio de 2016

los precios del mercado

el encuentro no habido ni planeado
el abismo de horarios intra siesta outra 3 am
el deseo aplacado por los cuerpos del delito perdonado
de antemano
el insomnio muerto en la bolsa
de desparpajos muertos
el inconsciente y la llamada perdida en el limbo
del wi fi sin consideraciones
el improviso sin música de fondo
el grito siempre oculto y tras la bisagra
de páginas casi olvidadas en las narices
que arden húmedas
a vaso dejado de cerveza caliente
que nunca se hubo llenado
del todo
que adoró de lejos la botella
el salve nunca sabido
y los viajes interespaciales dentro del cuerpo
bajo lenguas ásperas vibrantes
el manto pudiente de olores a los cuerpos salidos
de una ducha errónea
el maestro gritando a la clase
que hoy no hay maestro
porque sigue entongado en la cama de algún sarna
sin pudor
el error
siempre el error
recorriendo los cielos no tan azules como pretende martika
el golpeteo en la puerta
que torna en violación
de la propiedad privada y ajena
el desastre sobre la carne
y el descarne en las letras
también a destiempo
y permisivo para con los ilusos
que intentan sabiduría de entrecasa
y de libros viejos de reglas de antaño de visiones elegantes de carteras con brillitos
y la solemnidad de los velorios ausentados
y la presencia del tabaco barato
del alcohol barato
de la hierba de a ratos
de las tripas
revueltas en un guiso sin dulce
que digieren los tribunales, sin enterarse
de los modos procesales
que tiene una luz en la ventana 3 a las 5
que mira a un tipo que pide un pase
sin recato
para dejarse entrar en la carne de la carne que hiere la carne
siendo que la carne
hoy día y vaya uno a saber por qué
está tan pero tan cara.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Reporte n°1.



Estoy analizando fríamente la situación. Estoy contemplando los pros y los contras. Estoy mesurando los posibles daños, propios y colaterales a terceros, por transición. Estoy contabilizando las pérdidas materiales. Recapitalizando el patrimonio disperso a lo largo de tu inmueble. Estudiando los informes de tus amigas y confrontándolos con los dichos de tus vecinos. Estoy promediando el tiempo invertido de forma conjunta que pueda contabilizarse como valedero y bien vivido con el tiempo invertido en desencuentros o ausentismos. Estoy calculando las posibilidades que se abrirían ante la división y estableciendo el conjunto de ellas que realmente podrían ser favorables a esta entidad. Visualizando la fusión con otras firmas. Contemplando el nivel de productividad de las horas inactivas. Programando el sistema de solvencia del catering a partir de la fecha. Estoy imprimiendo las recomendaciones que envían los accionistas de la empresa y desechando los documentos que anteriormente representaron operaciones infructuosas. Previendo el riesgo de requiebre psicológico a mediano y largo plazo. Imaginando la interacción en algún meeting after office con la versión nueva y reluciente de tu antigua simpleza. Disfrutando la analogía con el sueño de un sol y de un mar y una vida peligrosa en el corto plazo. Armando collages de músicas y escritos en 3D que me dejen visitar los escenarios nunca recorridos. Deseando levemente que la escena sea más verdad en mi cabeza y en tu recuerdo que en la imagen que se deshace con el humo del cigarrillo o con las líneas rectas de un dibujo en la mesa o en los baños de los bares que no nos esperan otra vez ni nos sacuden contra el piso transpirados y con olor a madrugada interminable, siempre a deshora, siempre en curso contrario, siempre casuales, siempre intenso hasta que el cuerpo no lo aguanta, siempre perdiendo contacto con el resto, siempre con ojeras, siempre levantando el estandarte del no me importa, del seguí por favor, del ya no quiero verte, de volver a verte como de inmediato, como sin planearlo, como si estuviéramos de paso, como si no nos fuéramos a volver a encontrar, como no se debe, como pueden pocos, como no creo que olvidemos más aunque tantas formas a partir de hoy se nos ofrezcan para hacernos estrictamente felices. 
Estoy redactando el informe. Solemne. 

domingo, 6 de septiembre de 2015

Tres cuartos



Acaso el mundo está hecho de pequeñas conexiones, frágiles y continuas, de al menos tres o cuatro lazos. Acaso se puedan contar las personas que hemos conocido a lo largo de nuestra vida en tres o cuatro fotos de tres o cuatro gentes que han sido tres o cuatro veces las mismas personas. Que han vivido tres o cuatro veces a lo largo del tiempo eterno tres o cuatro vidas bastante diferentes entre sí pero tres o cuatro al fin. Que nos han dicho tres o cuatro palabras de una vez o en tres ocasiones, acaso cuatro. Acaso el tiempo no pueda medirse ya de otra forma que en tres o cuatro cuartos de tiempo. En vidas de terceros que son cercanos en tercer grado, dentro o fuera de nuestros cuartos. En cuartos que aún quedan del vino a medias o todo esparcido por el cuarto, ya perdido. Enlazado a cadenas de oraciones que se enlazan a cadenas de personas que se unen entre sí por grados de tres o cuatro vínculos que se repiten y repiten y repiten y repiten y repiten hasta el número que ya no es tres ni cuatro pero nos deja ver casi entre destellos de insights preciados y preciosos como los diamantes para siempre que todo está así de cerca y al alcance e infinitamente unido hasta la lejanía infinita por lazos de tres y lazos de cuatro.  






jueves, 30 de julio de 2015

Travesía 4




así como tampoco se espera que ganen, ni que les interese siquiera ese triunfo.

Con esa idea en la cabeza - idea bien agradecida que no hacía menos que rejuvenecerme- caminaba entre sillas buscando la última puerta que me sacara del olor a humedad y cigarrillo impregnado en ese antro, esquivando vasos a medio terminar y ceniceros y maní y mesas con notas escritas a mano en birome azul que decían que hay sentimientos que se guardan en algún lugar de nosotros y desde ahí se las ingenian para seguir largamente vivos a pesar de que muchas veces intentamos desterrarlos y al fin creemos que los hemos echado fuera de cada parte de nuestro cuerpo, tan implacables somos, y no hay forma de saber con certeza si lo hemos logrado o aún siguen ahí; sólo, como decís vos, a través de un abrazo que deje estela, la proximidad de los mundos saliendo de nuestras bocas, las voces en la escalera hasta que los destellos de las cinco y media cortan el aire, podemos notar que aún están y sentir si se refortalecen y nos van invadiendo otra vez como nos invade el pecho el calor de los buenos vinos.





miércoles, 29 de julio de 2015

De cómo tomar decisiones.



Alinee dos coincidencias. Resuelva en el sentido de la flecha. Fomente el azar. Arroje una moneda. Olvide la cuestión. Duerma un poco. Decida en base a lo que soñó. Delegue. Pregunte cualquier cosa y decida por analogía en base a la respuesta de su interlocutor. Deje correr el tiempo: puede que se resuelva solo. No deje correr tanto tiempo: puede que lo empeore. Considere que su decisión, en muchos casos, puede alcanzar y dañar a terceros. Investigue acerca de la cuestión a decidir. Todo lo que pueda. Internet no es suficiente; hable con familiares, vecinos y principalmente cajeras del supermercado chino. Tenga en cuenta que todo lo que haga desde el momento en que se le plantea la cuestión a decidir influirá fatal pero causalmente sobre el resultado de la decisión; a quién se lo cuente, a quien no se lo cuente, si piensa demasiado en ello, si no lo piensa lo suficiente, si somatiza en consecuencia y su organismo se enferma a causa del estrés de pensarlo, si elije solucionar primero el asunto del estrés para luego volver al de raíz o cree que tomar una decisión privado de su estado total de salud será beneficioso; o no; si va al médico y este le prohíbe terminantemente toda temática en la que se ocupaba antes de visitarlo para salvaguardar su bienestar, si gastó una fortuna en la consulta y no le alcanza para lo recetado, si pide fiado o le avergüenza la situación, si vuelve a su casa con antigripales y sin poder comunicarse del todo bien por la disfonía y no tiene más que ganas de meterse en la cama y dormir un poco; si al otro día no siente ganas de levantarse o de despertarse del todo pero eventualmente se despierta aunque no se levanta, si sería bueno olvidarse de lo que tenía que resolver y no decidir nada al respecto porque tomar decisiones definitivamente a usted le cuesta demasiado.





                





viernes, 26 de junio de 2015

Fragmento.



El es un grito necesario e interno, impostergable, imposible de desoír.
Yo articulo con esmero y en voz baja, para que se me entienda.
El hace con la lluvia intempestiva el más gratificante de los paseos.
Yo llevo un paraguas, por si acaso.
El presiona las horas hasta deshacerlas para que se ajusten al estado de su víscera.
Yo aún llego, medianamente, a horario.
El es la voluntad inconciliable y necesaria, la idea primera sin adorno, el llamado impostergable de las musas.
Yo agendo, tomo notas, pago el café y miro al cruzar la calle.

Soy dueño aún de esa parte de mi mismo no invadida por el; la cara cortés y diligente.

Y no se bien por cuánto tiempo.


                                                               

jueves, 4 de junio de 2015

jueves, 21 de mayo de 2015

Incorporación biológica



            Instrucciones para leer el siguiente post:
    

Desde el móvil: Deslice la pantalla hasta el final del texto. 
Desde computadora de escritorio o laptop: gire la ruedita del mouse hasta el final del texto.
Desde el móvil: Proceda a la lectura. Al finalizar, active el link incrustado.
Desde computadora de escritorio o laptop: Haga lo propio.



Se crece, se madura, se internaliza, de diferentes maneras: la terapia del choque; la dislocación desde la pérdida; la revelación psicotrópica; el despertar religioso o chamánico, y la incorporación biológica. 
Me detengo en esta última por ser el objeto de estudio. Se está ante la incorporación biológica de nuevas ideas o libertades, cuando uno advierte, casi de repente, ciertos síntomas que afligen el sistema espiritual. Algunos de ellos, los más recurrentes, operan en el siguiente orden: molestia respecto del estado general de cosas, desenvolvimiento social leve a duramente desalineado, malestar intestinal, trapos de piso viejos y rugosos que se estrujan a la altura del esternón, golpes a la psiquis de parte de percepciones repentinas y epifanías no deseadas, recaptación y recurrencia del pensamiento, sensación de lumbalgia adolescente – en el caso en que los huesos crecen más rápido que los músculos y éstos tiran fuertemente- pero a nivel hiperdérmico (el alma se ensancha de repente y el cuerpo aún no consigue contenerla).

Dado este cuadro, se habla de incorporación biológica del aprendizaje de vida. 

Indicaciones generales para sobrellevar la afección: aislamiento, reflexión activa, introspección, dilucidación de soluciones posibles, terapia cognitiva de comportamiento, resquebrajamiento, abandono momentáneo e insight. 

Farmacología: --, --, --  y/o --, pudiendo reforzarse con dosis moderadas de -- . Al menos una vez al día, con el desayuno o luego de la cena.

Duración del tratamiento: relativo a cada paciente; se estipula mejoría en no más de 15 (quince) días hábiles, de acuerdo al calendario Maya. 




         ** Para certificados, notificarse y pedir turno en recepción.





                                                        




martes, 31 de marzo de 2015

Charlas de ascensor



Carlitos, el conserje del edificio, usa el ascensor para hacer tareas varias. En el segundo piso se sube y como la vieja consorcista le cierra la puerta en la cara y ya no le presta atención, me mira y me sigue hablando a mi.
- La felicidad cuesta muy poco en realidad, Loza. Si vale o no vale es cosa tuya. Pero cuesta poco. Y no es un descubrimiento de iluminado ni una revelación psicodélica, ni mucho menos. No. Es al fin y al cabo la voluntad de sacarse el ruido a masa de la cabeza, de incursionar en el ahora, sí, exactamente ahora no hacés otra cosa que escucharme, o no? Es, en parte, encerrarse en un espejo de 360 grados... y mirar; es dejar de intentar perpetuar los estados, es saber el comienzo pero no el final. Y saber que indefectiblemente hay un final. La felicidad, me temo, tiene más gusto a espíritu de reposo en el eterno cambio que a la tierra prometida que nunca, yo te aseguro que nunca, te va a llegar tan verde como la veías desde lejos... yo bajo acá.



                                                 





martes, 16 de diciembre de 2014

Algo hay que hacer.




Sí. Algo hay que hacer. 
Cuando te desnudan el alma en código morse pero con las mismas palabras con las que vas a comprar vino, algo hay que hacer. 
Cuando te aparecen de repente en un agujero espacio.tiempo.extraño que nunca estuvo ahí y te gritan que han avanzado un cuadrito en la oca, hay que hacer algo. 
Cuando te cuentan un secreto a los gritos con lujo de detalle a la vista de todos y aun así es que te lo cuentan,  algo hay que hacer. 
Vos caminás a la verdulería y eso de pensar en lo menos productivo te lleva a darte cuenta de que hay que hacer algo. Porque de seguir así, de explotar para adentro, de desalinear y tirar el cuerpo a tierra en cualquier trinchera por las bombas por las dudas por el ruido por la dignidad, de esperar y no dar abasto y dejar que el optimismo nos invada cada vez que pateamos fuerte al medio y es gol, de planear por cuenta nuestra sin que nos confiesen, sin que nos obstruyan, de jugar a la escondida solos y sin cuenta, de seguir así se desarma el espejismo como se desarman las copas contra el piso pero en cámara lenta, por más grande que sea el deseo de beber de que uno este armado.

Algo hay que hacer.



jueves, 25 de septiembre de 2014

:Chat::





7:29


no pretendo que comentes
sos una extra de tv lectora del limbo ausente
inicial porque "visto por todos"
final porque el teléfono no suena

el castigo es siempre un gran arma, ey
dejo de desearte,
estas siendo castigado,
hasta que no entiendas las reglas no funciono

pero no entiendo las reglas
si las entendiera sería otra persona
que entiende las reglas
y eso ya es aledaño

tu dios quisiera que me acercara sin rebusque. sin laberintos. 

sin las mismas circunstancias. sin encuentros suburbanos intranet.
tu dios quisiera saberme sabio
constante
eterno internauta de mi plagio
de mi mismo

que tuvieras mi traje de halloween en marzo 
disfrazándome de tu piel errante
de tus nodos internos y sonrisas efímeras
de tu cuerpo voraz y tu carne permisible
de mis ganas de no ser yo tanto para ser vos más y detenerme en tu pecho para escupirte mi ánimo de nostalgia
de inframundos
de diluvios de alcohol punzante
de invitaciones a deshora y con deshonra
de ser menos de lo que suele dictar la imagen que le revoleo a mi espejo
cada día
cada noche larga de mi mismo



7:42



jueves, 21 de agosto de 2014

de cuando la gente se va




La gente se va (y suele irse) por reflejo y gusto ajeno. Nadie disfruta más el partir que el vidente en tercera que hace las veces de futuro relator de historias incontables. Es por eso que a cada acto nuestro vislumbrado por un alguien más, le ponemos tanto esmero y la improvisación del momento en que creemos vivir más a pleno. Brillamos a la altura de Nínive. Somos el uno en el instante en el lugar adecuado. Y hacemos de eso el arte de trascender ese momento. Mientras falte el público reñimos y escupimos el suelo en que dormimos. Mientras falte el auditor no hay discurso valedero. Pero si alguien que está mira el derredor sabemos que algo no está bien. Y la pregunta es otra vez... "Me voy? O me quedo?" A fin de cuentas es siempre la misma cosa. Si me voy nunca me voy a menos que lo vaya. Si me quedo, no me quedo si no tengo al menos ganas de que se queden conmigo. Ave.

miércoles, 20 de agosto de 2014

ma, llegué bien :)




Mamá, llegué bien... Sí... todo bien... es un viaje de una hora, ma... Sí, quedate tranqui, en serio... está bien que te preocupes... qué cosa es la que te preocupa tanto? ... no, no me estoy convirtiendo en un pelotudo, ma, ya era asi antes de tomarme el bondi... no, poca... poca gente pero venía un pibe en el asiento de atrás que no paró de hablar desde que subió tipo nueve menos cuarto hasta las nueve y treinta y seis... para que te mentiría?... porque lo decía el boleto y ahí me bajé yo pero seguía... no sée, hablaba de lo injusta que es la vida con él porque le salió una actividad con sus amigos y él no quiere dejar sus seis horas como ayudante de cátedra porque es mucha guita y a él le sirve y de repente no quiere estar en ese lugar donde todos son unos hippies sucios y el no sabe con quién hablar de cosas importantes como el destino del país y la inflación que sufre por tv... no se, se ve que era la novia, o una amiga pero que la trataba para la mierda eso sí, no se entendió bien por qué... eh? Porque se le cortó en un momento la llamada y le batió "sí, pero yo no escuché ningún 'se cortó' así que me cortaste vos, bueno, bueno, te estaba diciendo..." y así la llevaba a la pobre piba por todos esos lugares que el imagina mientras en el colectivo, te lo juro ma, no volaba una mosca, el resto de la gente estaba misteriosamente en silencio y el cole pasaba por la autopista, por esa parte viste que termina el pueblo y arranca el otro, pero entre medio hay campo despoblado aún y como había luna llena se iluminaba todo y la verdad me acordé de los lunáticos y algunas mareas, y de todas esas cosas de las que uno reniega siempre pero que a decir verdad no están tan mal junto al zumbido ronco del motor constante y la voz del pibito ese que se comía el mundo despotricando contra un amigo de él, contra el profesor y el injusto mérito académico que le tocó y dejándonos saber a todos que nadie es tan perfecto como para mirar a los demás y decepcionarse, porque capaz, ma, alguna vez fui yo ese pelotudo o lo voy a ser y seguramente intente cambiarlo, cosa que no está en mente de ese pibe en particular, pero bueno ma, llegué bien... no, no hay nada de comer... ma, si sigo hablando con vos me va a cerrar la granja.

martes, 8 de abril de 2014

no hay arte.

no hay arte sin muerte
no hay arte sin dolor contracara de alegrías
que esperan la tristeza pródiga
no hay arte sin silencio
no el de no escuchar
sino el de ese al que le prohíben hablar
no hay arte sin gente desnuda
no hay arte con almas de frac 
no hay arte sin hambre
no hay arte fino
no hay arte elegante. 
no hay arte coherente 
no hay arte sin entender que todo, absolutamente todo ser pensante es capaz del arte;
que algunos lo identifican y se agrietan para sublimarlo, 
y es un bien necesario oírlos
y otros tienene la misma infidencia,
y es un mal inminente evitarlos

no hay arte sin desarme 
sin rotura
sin desestructua
sin inframundos de unos martes que parecen de otros tiempos
y unos tiempos que parecen algo menos
lejanos
no hay arte de tapa
ni de menos
ni de más
ni de antes
ni desde luego que no hay arte si no se encuentra en el propio ser
otra parte del alma que estrujar

no hay arte desde la comodidad
no hay arte en el cielo de los católicos
no hay arte en el infierno
de los mortales 
no hay arte ni dejará de haberlo
mientras aún podamos deshacernos en polvo soplado
y reencontrarnos en los cuadernos que alguna vez volvamos a escribir, 
desde el sinsentido cotidiano, 
con gusto a incienso barato.

viernes, 4 de abril de 2014

arquitectura paranoide






- Y ud. de que se ríe?

- Ahh... de qué me río... En realidad no me río tanto, sabe. No me malinterprete. Pero note... note, es imposible no notar algunas arquitecturas que se derrumban al primer temblor fuerte...

- Qué dice? Claro, que noto si se cae un balcón en el microcentro, no me subestime...

- Noo, Riera, no me está entendiendo. Las arquitecturas de las que le hablo son, digamos, un poco más... abstractas. Si se fija, las hay en todas partes, y son naturales... pero casi natural también es que se mantengan ocultas... creo más que nada para que la sensación de "espontaneidad" tenga algo de cabida. Hay un pasar, hay una naturalidad en toodo lo que ocurre... tan fluida que sorprende. No me diga que no le pareció casual que cuando ud. salía apurado del edificio justo entraba su vecino favorito y le tenía la puerta para que no pierda un segundo de trote. Esa concatenación perfecta es deica, Riera. Es, una construcción celeste y áurea tan fluida. Tan arquitectónica, de ahí es que le digo. Y cuando ud. un día sopla más fuerte de lo normal, digamos, SOPLA, tiemblan las cartas del castillo en la mesa, claro, posiblemente se le caigan. Pero luego, todo el castillo que ud. veia era un castillo más grande y abstracto de lo que parecía. Empieza a notar que, hay un esquema detrás de esas cartas. Que hay una logística perfecta de tiempos y recursos amalgamados como los metales, que tiene lugar, que DA lugar, que brinda espacios. Concesiones secretas. Permisos de interés, quizá, en pos del bienestar de otro, pero interés al fin. La sensación, Riera, que ud. siente cuando mira el televisor que le muestra su imagen desde la cámara que no vió al entrar. Porque, cuando ud. sopló, el castillo quizá, tembló... pero el castillo más grande, el abstracto, el que no se supone se viera, tembló más. Tembló tanto que simplemente una de sus partes, de tanto temblar atrás de ese velo de hermosa complicidad, se hizo acaso, visible. Por un instante, visible. Entonces ud. se pregunta... Qué cosa? No se qué se pregunta... solamente, se pregunta, vivencia la sensación... tan extraña...

- Quiere el consejo de un vecino? Pague lo que debe y déjese de hablar estupideces.

- Pero claro que si! Ahora... no entiendo a qué viene lo que...

- Arme el castillo con lo que quiera, cartas, corchos, botellas. Pero no pierda de vista, mi amigo, que cada cual quiere lo que le toca. que acá nada es gratis...

- Seguro que no, Riera. Pero hablo más de la...

- ... que todo tiene un precio. Y nada es más justo que reclamar lo que es de uno, lo haga ud. como lo haga, con elegancia, con falta de ella, con castillitos celestes o vecinitos corriendo. Despiertesé, haga el favor.

- Creo que ud. tiene toda la razón en eso, más aún...

- Buen día, Loza.





lunes, 6 de enero de 2014

manifiesto




yo creo en esa sonrisa. en la sonrisa de la que hablás. en la sonrisa alegre y despreocupada. feliz como las propagandas de Claro. creo en el hábito de despertar día a día a la hora adecuada. en no tener ojeras. en compartir fotos de pileta junto a las mejores amigas. con cerveza a cuentagotas. creo en el intento de Castaneda por lograr un mundo interior que celebre a poco plazo el calor de lo fraterno. creo en la publicidad de uno mismo. en las palabras de futuros mejores. en las maneras de que los demás sientan el peso de ser los demás. yo creo en la divinidad cuando uno se abandona. creo en el plazo correcto para enamorarse errando. creo en el encierro constante de la misma respiración que atraviesa el cuello desde atrás. creo en la familia futura, en la inocencia y la indolencia de los que no tienen mal. creo posible la meta de abrir caminos en cada puerta, en cada esquina, esquivando las ventanas del yo mismo, ya mismo, ahora sufra. en las horas de poca asistencia. en la caída del espíritu de a ratos largos. en el tiempo gastado por ganar tiempo que dure. en la desidia del deseo interno sin respuesta. en el enojo en las letras y la sonrisa del buen día. en el cuerpo limpio sobre el alma sucia de rollos de papel con tinta vieja. en el olor a sobriedad medida. en el encanto de la boca perfumada. en la senda del mañana sin percances morales. en el redescubrimiento de la vida desde ángulos forzados serialmente. en la mira de un momento de inhumana calma, con el sello de tu dios que nos apruebe. en las manos sin ampollas y las finuras de tu arte y las telas delicadas. en los colores del paseo de domingo cuando atardece sin testimonios posteriores. en los pasados que se realzan. en el brebaje que te duerme y no me duerme. en la poesía de los que manejan autos veloces a través de propagandas de no más de cincuenta segundos. sí que creo.

en los orgasmos a pesar de los consejos.